Pensar en verde como filosofía de vida, es algo que se logra de forma gradual, a menos que te hayan educado bajo esa visión. Los adultos somos responsables de transmitir a los niños todo aquello que consideremos beneficioso para su tiempo presente, lo que indudablemente forjará su futuro. Si lo basamos en el cuidado del medio ambiente, serán capaces de vivir desde esa perspectiva sin necesidad de esforzarse.