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Este libro cuenta la historia de dos pícaros adolescentes (Pedro del Rincón y Diego Cortado) que se conocen en una venta de Ciudad Real. Ambos han abandonado su hogar en busca de una nueva vida. Aunque los dos chicos son muy diferentes en muchos aspectos, guardan algo en común: ambos están solos y sin dinero. Así es como se hacen amigos y deciden ganarse algo de dinero engañando a la gente que pasa por la venta. Sin embargo, comenten el error de burlar a un arriero, que, al darse cuenta de que ha sido estafado, amenaza a los pícaros con una navaja. Por suerte, en ese mismo momento, pasa por allí una caravana de viajeros. Sin pensarlo dos veces los chicos se montan con ellos, rumbo a Sevilla.

Nada más llegar a Sevilla Rincón y Cortado comienzan a hacer de las suyas robando y estafando a todo el que pueden. Deciden entonces hacerse esportilleros para conseguir algo más de dinero. Pronto, se enteran de que no pueden robar por su cuenta, puesto que en Sevilla hay una organización criminal dirigida por Monipodio, el jefe mafioso que controla la delincuencia de la ciudad.

Los pícaros se ven, por tanto, obligados a rendir cuentas delante de Monipodio, haciéndole saber todo lo que han robado desde su llegada a Sevilla. Este, los acepta en su cofradía, no sin antes cambiarle sus nombres, ahora se llamarán Rinconete y Cortadillo. En la casa de Monipodio serán testigos de una serie de situaciones de lo más cómicas y extrañas. A través de los delincuentes y las prostitutas que pasan por la casa, Rinconete y Cortadillo, aprenderán la jerga y las costumbres de la zona, así como los trabajos sucios y crímenes que se cometen en la cofradía.

Monipodio les asigna a los dos chicos el área de las afueras de la ciudad para que ejerzan allí su oficio. Sin embargo, Rinconete pronto se dará cuenta de que esa vida inmoral y peligrosa no es para ellos, así que decide convencer a Cortadillo para dejarla. Pero, a pesar de esto, ambos pícaros continuarán trabajando varios meses en los bajos fondos de Sevilla.

Así, prometiéndonos la segunda parte que nunca llegó a escribir, Cervantes concluye esta novela.

Opinión personal:

En mi opinión, Rinconete y Cortadillo es una amena y entretenida novela que nos enseñas valores esenciales de la vida que podemos extrapolar a la sociedad actual.

Rincón y Cortado simbolizan la vida de tantos españoles de la época que vivían sin honra y sin dignidad, motivos por los cuales se veían obligados a sobrevivir con la mendicidad y el pillaje. Pero además, ambos jóvenes, ofrecen un gran ejemplo de integridad, pues, a pesar de lo mal que les ha tratado la vida, finalmente, ellos prefieren llevar una vida moral.

De igual manera, a día de hoy, sigue habiendo gente en nuestras ciudades y pueblos que viven en la calle (sin tener donde caerse muertos). Curiosamente, muchas veces, estas personas suelen ser de otros países, con otras culturas y con otro color de piel, personas que llegan a España en busca de una vida mejor (al igual que nuestros protagonistas, que viajaron hasta Sevilla en busca de nuevas oportunidades).

Si reflexionamos un poco, podemos darnos cuenta de que actualmente seguimos menospreciando e infravalorando a todo aquel que no pertenece al mismo lugar que nosotros. En el siglo XVII era muy importante el ser un cristiano viejo para no ser un marginado social; y en el siglo XXI parece que, si vienes de otro país (y no tienes dinero) no tienes derecho a que se te considere ni siquiera una persona. De hecho, a muchos inmigrantes, después de todo lo que han sufrido para llegar hasta nuestras playas, los deportamos de vuelta a su país; otros, si tienen suerte, se quedan en España. ¿Pero qué clase de vida les damos aquí? A los adultos los soltamos en la calle sin nada más que con lo puesto y a los menores los internamos en CIES, de donde los echamos cuando consideramos oportuno, sin saber si quiera su edad exacta. Sin estudios, dinero y sin ni tan siquiera papeles los estamos avocando a la delincuencia y a la mendicidad en nuestras calles. Y cuando no les queda otra, pueden llegar a integrarse en mafias para sobrevivir. Cervantes nos pone de manifiesto esta situación a través los integrantes de la cofradía de Monipodio (la cual es una congregación religiosa clandestina de judíos o moros que, repudiados por la sociedad de la época, no tuvieron otra opción que la de delinquir para conseguir algo de dinero).

Y es que es  mucho más fácil mirar hacia otro lado para luego llamar a todas estas personas “ladrones” o “maleantes”, pero no nos damos cuenta de que somos nosotros mismos, al discriminarlos, los que los convertimos (a algunos de ellos) en auténticos delincuentes. Yo estoy completamente segura de que si  Monipodio y  todos los demás cofrades no hubiesen sufrido esa marginación social y por tanto, se les hubiese dado la oportunidad de vivir como cualquier ciudadano normal, no se hubiesen tenido que ver en la tesitura de vivir como criminales en los bajos fondos de Sevilla.

Por otro lado, creo que también hay que destacar el tema de la amistad en esta novela. Cervantes nos hace creer que no es producto de la casualidad el que ambos protagonistas se conozcan, si no que los jóvenes estaban predestinados a ser amigos. Al fin y al cabo, cuando Rincón y Cortado se conocen, ambos son muy pobres y están solos, y creo que estos son los motivos fundamentales de la buena amistad que se crea entre ellos. De esta manera, el autor nos recuerda que los tiempos difíciles, también sacan lo mejor de los seres humanos, puesto que nos unimos ante la adversidad para fortalecernos.

Otro tema a tratar de la novela son la crueldad y la falta de libertad, encarnadas por el personaje de Monipodio. Él simboliza al hombre autosuficiente y soberano  que desprecia la ley  y la moral convencional, y que no atiende a más norma de la que sale de su propia voluntad. Monipodio somete a sus seguidores a la misma injusticia y falta de libertad con la que actúa sobre ellos la sociedad de la época, sin embargo, el desacuerdo de Cervantes con este prototipo de líder es muy claro. Su opinión se ve reflejada al final de la obra, cuando Rincón y Cortado (portavoces del autor) rechazan esta forma de vida, al darse cuenta de que se trata de una “falsa utopía” donde al fin y al cabo, tampoco se respeta la libertad ni la ética moral.

En conclusión, Rinconete y Cortadillo es una novela que, a priori, nos puede parecer muy lejana a la actualidad, pero que sin embargo, tiene una serie de valores y enseñanzas que deberíamos aplicarnos actualmente como sociedad. Y es que nosotros, desde nuestra posición de privilegiados, a veces no somos conscientes del sufrimiento y la miseria en la que vive mucha gente y los tratamos como repudiados y delincuentes, sin pararnos ni un segundo tan siquiera a escuchar sus historias. 

En esta novela conocemos una de tantas historias, la de dos jóvenes que a pesar de lo mal que viven toman la decisión de llevar una vida ética, lo cual me parece, sin duda, digno de admirar.

Personalmente, si tuviese que quedarme con una enseñanza de esta novela es que si queremos avanzar como sociedad, es imperativo que comencemos a tratar a todas las personas como personas, sin importar de donde vengan o a donde vayan.